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El quinto día de la novena fue estuvo dedicado a los alumnos de los colegios católicos de Montilla, ellos participaron en la Celebración con sus cantos, lecturas y acólitos. Presidió la Celebración Eucarística el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, Arzobispo emérito de Santiago de Chile y, actualmente, miembro del consejo del Papa Francisco, y le acompañó el Rector de la Basílica, D. José Almedina.

Habló, a los niños y a todos los presentes, del amor de Dios y la amistad que buscamos los hombres con Jesús.

 

 

 

Nos asombramos de su poder de calmar la tempestad, de multiplicar cinco panes y dos peces hasta saciar el hambre de cinco mil personas y sobrar doce canastos, y eso nos impulsa a buscarlo, a amarlo, a convertirnos a Él, a creer y experimentar la paz de acudir a su lado en los momentos de dolor o enfado, hallando la calma y la paz, alcanzando la orilla.

La Virgen María es el modelo del asombro ante las maravillas del Señor y las canta en el Magnificat. San Esteban y San Juan de Ávila son capaces, por el amor de Dios, de testimoniar y alertar a la verdad a quienes se desvían del camino, sin temor a las consecuencias. Además de discípulos, hemos de ser misioneros compartiedo con los demás la experiencia personal del amor de Jesús.

Quinto día de la Novena